Qué potencia de luz contratar: cómo calcular la que necesitas de verdad

Por Alejandro Varela · Guía de ahorro energético

La potencia contratada es una de las partes de la factura de la luz que más gente paga de más sin saberlo. Es un coste fijo: lo pagas todos los días, enciendas o no un solo aparato. Por eso, ajustarla bien es uno de los ahorros más cómodos que existen: lo haces una vez y se nota en todas las facturas siguientes.

Qué es exactamente la potencia contratada

Piensa en la potencia como el "tamaño de la tubería" por la que llega la electricidad a tu casa. Se mide en kilovatios (kW) e indica cuántos aparatos puedes tener funcionando a la vez. Si sumas más potencia de la contratada, salta el limitador (el famoso "se ha ido la luz por poner el horno y la lavadora").

No hay que confundirla con el consumo (los kWh), que es la cantidad de energía que usas a lo largo del mes. Puedes consumir poco y necesitar bastante potencia si enciendes muchas cosas a la vez, o al revés.

Dos potencias: punta y valle

Con la tarifa doméstica actual (2.0TD) puedes contratar dos potencias distintas: una para el periodo punta (laborables de 8:00 a 24:00) y otra para el valle (de 0:00 a 8:00 y fines de semana). Esto es útil, por ejemplo, si cargas un coche eléctrico de noche: puedes tener más potencia en valle sin pagarla durante el día.

Si quieres repasar los tramos horarios, los tienes explicados en cuál es la mejor hora para poner la lavadora.

Paso 1: mira tus picos de potencia reales

La forma más fiable de saber cuánta potencia necesitas es mirar lo que has usado de verdad. Tu contador inteligente registra la potencia máxima demandada, y puedes consultarla gratis:

  • En la web o app de tu distribuidora (la empresa dueña de los cables de tu zona; aparece en tu factura).
  • En Datadis, la plataforma que reúne los datos de las distribuidoras españolas.

Busca el apartado de "potencias máximas" o "maxímetro" y revisa los valores de los últimos 12 meses, porque en invierno o en verano (calefacción, aire acondicionado) suelen ser más altos.

💡 Si tu pico máximo de todo el año está claramente por debajo de lo que tienes contratado, es muy probable que puedas bajar la potencia sin notar nada.

Paso 2: calcula según tus aparatos

Si no puedes consultar tus datos, puedes hacer una estimación sumando la potencia de los aparatos que sueles usar al mismo tiempo. Algunos valores orientativos:

AparatoPotencia habitual
Horno2.000 – 3.000 W
Placa de inducción (con varias zonas)2.000 – 7.000 W
Lavadora calentando agua~2.000 W
Termo eléctrico1.500 – 2.500 W
Aire acondicionado700 – 1.500 W
Microondas800 – 1.200 W
Frigorífico, luces, tele, router…300 – 600 W en conjunto

Ejemplo de cálculo

Imagina una cena típica: horno (2.500 W) + frigorífico, luces y tele (500 W) + lavadora a la vez (2.000 W) = 5.000 W = 5 kW. Pero si te organizas para no poner la lavadora mientras cocinas, bajas a 3 kW. Esa simple costumbre puede permitirte contratar bastante menos potencia.

Para conocer la potencia exacta de cada aparato, mira su etiqueta o consulta mi guía sobre los electrodomésticos que más consumen.

Paso 3: decide si bajarla (con prudencia)

  • Baja de escalón en escalón. Es mejor bajar un poco, probar unos meses y volver a ajustar, que quedarte corto de golpe.
  • Deja algo de margen sobre tu pico máximo real, sobre todo si en invierno usas calefacción eléctrica.
  • Infórmate del coste del cambio. Modificar la potencia puede tener un pequeño coste y algunas comercializadoras limitan cuántas veces puedes cambiarla en un año. Pregunta antes de pedirlo.
  • Pídelo a tu comercializadora (la empresa a la que pagas la factura). El cambio se gestiona por teléfono o desde su web.

¿Y si me quedo corto?

No pasa nada grave: saltará el limitador cuando enciendas demasiadas cosas a la vez. Basta con apagar algún aparato y volver a subir el interruptor del cuadro. Si te ocurre a menudo, puedes pedir de nuevo una potencia algo mayor. Por eso lo sensato es ajustar poco a poco.

Errores habituales

  • Mantener la potencia que tenía el anterior inquilino sin revisarla nunca.
  • Subir la potencia "por si acaso" después de que saltara el limitador una sola vez.
  • Confundir potencia con consumo y pensar que bajar la potencia reduce lo que gastas en kWh (no lo hace: reduce el coste fijo).

🛒 Para controlar tu potencia y consumo

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Resumen

  1. Consulta tus picos de potencia de los últimos 12 meses en tu distribuidora o en Datadis.
  2. Si están claramente por debajo de lo contratado, valora bajar un escalón.
  3. Evita encender a la vez los aparatos más potentes.
  4. Pregunta el coste del cambio antes de pedirlo.

Y para seguir recortando, repasa los 15 trucos para ahorrar en la factura de la luz.

Nota: la información es orientativa. Las condiciones para cambiar de potencia dependen de tu comercializadora y de tu instalación.